1/1

¿QUE ES LA MIOPÍA?

La miopía es un problema de la refracción que se manifiesta cuando el paciente percibe borrosos los objetos lejanos debido a que la imagen se forma delante de la retina, bien porque la córnea, el cristalino o ambos son muy potentes, o bien porque el ojo es más largo de lo normal.. 

La miopía no se puede considerar una enfermedad siempre y cuando no se supere una determinada graduación, sino un defecto óptico de refracción, ya que es producto de variaciones biológicas normales del sistema visual que producen un fallo en la correlación entre los diferentes componentes del ojo (curvatura corneal, potencia del cristalino, longitud axial y profundidad de la cámara anterior).

SÍNTOMAS

Los síntomas pueden presentarse desde la infancia y pueden aumentar con el paso del tiempo al producirse cambios en la graduación. Por regla general, la miopía tiende a estabilizarse a partir de los 18 años. La misma puede presentarse asociada a otros defectos refractivos, como el astigmatismo (astigmatismo miópico) y la presbicia o vista cansada.

El principal síntoma de la miopía es que el paciente ve claramente los objetos cercanos, pero percibe de forma borrosa los objetos que se encuentran a una cierta distancia. Otros síntomas pueden ser:

  • Dolores de cabeza

  • Fatiga visual

  • Acercarse a los objetos para verlos

  • Entornar los ojos para ver los objetos lejanos 

TRATAMIENTO

La miopía puede ser tratada empleando diferentes técnicas (LasikPRK/Lasek, implantación de una lente intraocular...) en función de las características fisiológicas de cada paciente. 

Lo habitual es que la corrección con láser excímer no supere las 10 a 12 dioptrías de miopía; no obstante, cuando el paciente tiene un defecto superior a esas dioptrías, existen otros procedimientos, como las lentes intraoculares. Debe ser el médico oftalmólogo durante la primera consulta preoperatoria el que evalúe si una persona es o no candidata a la cirugía refractiva láser y qué técnica se debe aplicar en cada caso. Para ello, el médico debe valorar factores como las dioptrías que tiene el paciente, el estado de su córnea o si padece otros problemas de visión.