¿QUE ES LA RETINOPATÍA DIABÉTICA?

La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de la ceguera. Ocurre cuando la diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que es el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo. 

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SÍNTOMAS

El paciente nota pérdida de visión generalmente cuando esta patología ya ha avanzado por lo que es obligatoria e importante, la revisión del fondo del ojo del diabético periódicamente y antes de que empiece la pérdida de visión.

Un paciente puede tener retinopatía diabética y no ser consciente de ello por no presentar síntomas.

A medida que se produce una progresión del problema, los pacientes pueden percibir alguno de los siguiente síntomas:

  • Pérdida de visión.

  • Visión borrosa o fluctuante (pasa de clara a borrosa).

  • Mala visión nocturna.

  • Dificultad para percibir los colores.

  • Manchas en el campo visual (miodesopsias) o áreas oscuras (principal síntoma del desprendimiento de retina).

DIAGNÓSTICO

Ante la sospecha de una retinopatía diabética, se debe realizar un estudio del fondo del ojo, que  permita conocer las características de las alteraciones de los vasos sanguíneos de la retina, y con OCT (Tomografía de Coherencia Óptica), que ofrece información del tamaño, localización, volumen de la exudación (encharcamiento) y capas de la retina afectadas. Esta prueba resulta también muy importante para estudiar el posible edema de la mácula (la mácula es la parte central de la retina).

DIAGNÓSTICO

El paciente debe tener un control estricto de la glucemia (hemoglobina glicosilada menor del 7%). En caso de que la retinopatía esté causada por la hipertensión arterial debe controlarla y también la posible insuficiencia renal.

En caso de los pacientes diagnosticados de Diabetes tipo 2 es necesario realizar cuanto antes un estudio del fondo de ojo. En los que padezcan Diabetes tipo 1, el examen se deberá realizar a los 5 años de su diagnóstico. Las revisiones posteriores deben llevarse a cabo anualmente si el fondo de ojo es normal o si hay una retinopatía diabética leve. Si la retinopatía diabética es moderada, las revisiones se realizarán cada seis meses y cada cuatro meses si se sospecha riesgo de la forma proliferativa.

El tratamiento de base de la retinopatía diabética es la fotocoagulación con láser en una o varias sesiones después de comprobar el estado de los vasos sanguíneos a través de una angiografía fluoresceínica. A esta fotocoagulación con láser se pueden asociar inyecciones intravítreas de medicación antiangiogénica en algunas formas con neovasos. Para tratar el edema macular, las inyecciones intravítreas de medicación antiangiogénica se pondrán solas o asociadas también al láser. También se pueden usar corticoides como tratamiento dentro del globo ocular. Las posibles complicaciones se tratarán con cirugía (vitrectomía que consiste en la extracción del humor vítreo a través de diferentes procedimientos).